Bartolomé Esteban Murillo
San Agustín lavando los pies a Cristo
Lienzo, hacia 1650 - 1655.
|
viernes, 7 de febrero de 2014
Pintura barroca religiosa. Murillo.
Notas para el Comentario de "Amor constante más allá de la muerte"
Proificación de "Amor constante más allá de la muerte"
La muerte podrá cerrar mis ojos y quitarme la vida, y podrá separar el alma del cuerpo. Pero mi alma, al pasar a la otra orilla (del río Leteo), no perderá la memoria, porque en ella habita el recuerdo de su amor. La llama amorosa desafiará la ley severa del ol- vido y no dejará la memoria junto al cuerpo donde ardía. El alma que ha sido prisionera de Apolo, el dios del amor, las venas que han dado sangre a tanto fuego y las médulas que han ardido por un motivo glorioso abandonarán mi cuerpo, pero no abandonarán la causa de su preocupación (el amor). Serán ceniza, pero tendrán sentimiento; serán polvo, pero polvo enamorado.
Comentario
La muerte podrá cerrar mis ojos y quitarme la vida, y podrá separar el alma del cuerpo. Pero mi alma, al pasar a la otra orilla (del río Leteo), no perderá la memoria, porque en ella habita el recuerdo de su amor. La llama amorosa desafiará la ley severa del ol- vido y no dejará la memoria junto al cuerpo donde ardía. El alma que ha sido prisionera de Apolo, el dios del amor, las venas que han dado sangre a tanto fuego y las médulas que han ardido por un motivo glorioso abandonarán mi cuerpo, pero no abandonarán la causa de su preocupación (el amor). Serán ceniza, pero tendrán sentimiento; serán polvo, pero polvo enamorado.
Comentario
1.- Tema: “Podré morir, pero no morirá mi amor”
2. Resumen:El poeta dice que la muerte cerrará sus ojos y le privará de la vida y le llegará la hora (de la muerte). La hora de la muerte complace al alma, al liberarla del lastre corporal. Pero ni la muerte podrá arrebatarle el recuerdo del amor, el alma liberada por la muerte no dejará la memoria, en donde ella misma ardía de pasión. El alma que ha sido prisión del dios del amor y que ha residido en un cuerpo por cuyas venas ha fluido la sangre y la médula por donde han discurridos los impulsos amorosos, se morirán físicamente, se convertirán el polvo o ceniza, pero seguirán conservando lo que no puede morir, la pasión amorosa.
2.- Estructura: El poema es un soneto (ABBA ABBA CDC DCD). Consta claramente de dos partes:
La primera parte la constituyen los dos cuartetos: La muerte le arrebatará la vida.
La segunda parte: A pesar de la muerte la pasión amorosa es tan fuerte que aún muerto el poeta seguirá amando.
3.- Comentario:
En la primera parte los verbos están en futuro con un valor concesivo (podrá, dejará), los dos cuartetos se oponen por el conector adversativo “mas”, sintácticamente las oraciones no son de gran complejidad, hay dos adjetivas que me llevare el blanco día y en donde ardía. Es destacable el valor metafórico de los conceptos postrera sombra =la muerte, el blanco día = (¿la vida?) hay además antítesis (sombra/blanco) y epíteto (blanco día), hay elipsis en hora (de la muerte) [aunque también puede hacer referencia a las horas,
en la mitología griega diosas del orden de la naturaleza y de las estaciones]
2. Resumen:El poeta dice que la muerte cerrará sus ojos y le privará de la vida y le llegará la hora (de la muerte). La hora de la muerte complace al alma, al liberarla del lastre corporal. Pero ni la muerte podrá arrebatarle el recuerdo del amor, el alma liberada por la muerte no dejará la memoria, en donde ella misma ardía de pasión. El alma que ha sido prisión del dios del amor y que ha residido en un cuerpo por cuyas venas ha fluido la sangre y la médula por donde han discurridos los impulsos amorosos, se morirán físicamente, se convertirán el polvo o ceniza, pero seguirán conservando lo que no puede morir, la pasión amorosa.
2.- Estructura: El poema es un soneto (ABBA ABBA CDC DCD). Consta claramente de dos partes:
La primera parte la constituyen los dos cuartetos: La muerte le arrebatará la vida.
La segunda parte: A pesar de la muerte la pasión amorosa es tan fuerte que aún muerto el poeta seguirá amando.
3.- Comentario:
En la primera parte los verbos están en futuro con un valor concesivo (podrá, dejará), los dos cuartetos se oponen por el conector adversativo “mas”, sintácticamente las oraciones no son de gran complejidad, hay dos adjetivas que me llevare el blanco día y en donde ardía. Es destacable el valor metafórico de los conceptos postrera sombra =la muerte, el blanco día = (¿la vida?) hay además antítesis (sombra/blanco) y epíteto (blanco día), hay elipsis en hora (de la muerte) [aunque también puede hacer referencia a las horas,
en la mitología griega diosas del orden de la naturaleza y de las estaciones]
Sí es clara la referencia mitológica al río Leteo, río del olvido, en cuya orilla al morir se dejan todos
los recuerdos. [Según la mitología griega, una vez muerto, se llegaba al otro mundo al atravesar la laguna
Estigia. En el mismo infierno, Hades, podía beberse el agua del río Leteo que ayudaba a olvidar la vida
terrena.]
Quevedo dice que es tan fuerte el amor que se saltará esa ley severa. Nótese la antítesis entre ardía (la pasión) y el agua fría (la muerte); la llama es una metáfora del amor.
También parece, aunque hay otras opiniones, que se refiere al dios Apolo, como símbolo del amor, prisionero en su alma
En el primer terceto Quevedo acude a un juego de metonimias para señalar el espacio que ocupó la pasión: el alma, las venas y las médulas. Los tres conceptos señalan interioridad, centralidad, intimidad.
El terceto final tiene menos recursos retóricos, en realidad, expresa algo, más frecuente en la poesía de Quevedo: la llegada de la muerte provoca la separación del alma (su cuerpo dejará) y la conversión del cuerpo en ceniza y en polvo. Nótese la total ausencia de cualquier pensamiento trascendental, cristiano, para salvar el trance, invocando una eternidad posible; incluso se puede ir más allá, porque el poeta desecha las ideas de este tipo, particularmente al tomar como referente al polvo, término de tantas resonancias piadosas. Esa ambivalencia pagano-cristiana está provocada expresivamente por Quevedo, al mantener sin nombre al dios aprisionador, y que se extiende mediante la utilización del ambiguo gloriosamente, con resonancias religiosas y sentido erótico.
En estos momentos Quevedo resuelve la clave: al final de todo el soneto, el alma seguirá ocupada por el amor (su cuerpo dejará, no su cuidado), y las cenizas y el polvo negarán su mera realidad física, por la atribución prosopopéyica (personificación) de un rasgo imposible: tendrán sentido... será polvo enamorado.
En cuanto al léxico nos damos cuenta, desde el primer momento, que el campo conceptual que se abre es el de muerte / amor / olvido /... El análisis de los campos léxicos lo confirma plenamente.
Asociado al campo léxico del cuerpo perecedero: cuerpo, ceniza, polvo, ojos, venas, medulas. Para sugerir y significar muerte o de su campo léxico: cerrar, postrera sombra, blanco día, desatar, esotra parte, dejará, ley severa, agua fría, etc. Probablemente pertenece a este campo el quevediano hora. Otra serie de términos apunta a los sentimientos del sujeto que habla: afán ansioso; entre ellos el más abundante el que se refiere a la pasión amorosa: ardía, llama, todo un dios, fuego, ardido, cuidado, enamorado.
Nótese que el poema se construye prácticamente con solo esos términos que hemos ido enumerando: los bloques del cuerpo, la muerte y la pasión. No hemos integrado en esos campos léxicos uno de los términos clave, alma, que se repite estratégicamente (vv. 3 y 9). El otro término que más veces se repite es la adversativa mas (tres veces), con lo que léxicamente todo el soneto queda impregnado de esa resolución contra o a pesar de. Y los pocos verbos que indican el futuro trance (llevare), la voluntad de eternizar el sentimiento (nadar sabe, perder el respeto).
Es importante señalar, en este sentido, el proceso de despersonalización con que se juega, desde los primeros versos (mis / me llevare / esta alma mía / mi llama...), claramente autobiográficos, a la introducción generalizada de la tercera persona en los tercetos, que de ese modo enuncian verdades universales y despersonalizadas, mediante el procedimiento de alejar y despersonalizar a los sujetos alma, venas y medulas.
Los términos clave, subrayados por su colocación en el soneto, son, primero, el que abre y el que agota el poema, cerrar (campo léxico de la muerte) y enamorado (campo léxico del amor), casi como resumen léxico de su contenido. Luego los que inician estrofa: mas (sobre el que descansa todo el eje adversativo del tema, remachado por las adversativas del primer terceto), alma y cuerpo, obviamente dos de los términos clave.
Conclusión: El poema es un claro ejemplo del conceptismo de Quevedo, el significado es ambiguo, confuso y muy cargado de conceptos, con mezcla de influencias clásicas y cristianas. Pero es bellísimo. El significado global es un ejemplo de hipérbole y una especie de rebeldía ante la inexorabilidad de la muerte y la renuncia al amor.
Quevedo dice que es tan fuerte el amor que se saltará esa ley severa. Nótese la antítesis entre ardía (la pasión) y el agua fría (la muerte); la llama es una metáfora del amor.
También parece, aunque hay otras opiniones, que se refiere al dios Apolo, como símbolo del amor, prisionero en su alma
En el primer terceto Quevedo acude a un juego de metonimias para señalar el espacio que ocupó la pasión: el alma, las venas y las médulas. Los tres conceptos señalan interioridad, centralidad, intimidad.
El terceto final tiene menos recursos retóricos, en realidad, expresa algo, más frecuente en la poesía de Quevedo: la llegada de la muerte provoca la separación del alma (su cuerpo dejará) y la conversión del cuerpo en ceniza y en polvo. Nótese la total ausencia de cualquier pensamiento trascendental, cristiano, para salvar el trance, invocando una eternidad posible; incluso se puede ir más allá, porque el poeta desecha las ideas de este tipo, particularmente al tomar como referente al polvo, término de tantas resonancias piadosas. Esa ambivalencia pagano-cristiana está provocada expresivamente por Quevedo, al mantener sin nombre al dios aprisionador, y que se extiende mediante la utilización del ambiguo gloriosamente, con resonancias religiosas y sentido erótico.
En estos momentos Quevedo resuelve la clave: al final de todo el soneto, el alma seguirá ocupada por el amor (su cuerpo dejará, no su cuidado), y las cenizas y el polvo negarán su mera realidad física, por la atribución prosopopéyica (personificación) de un rasgo imposible: tendrán sentido... será polvo enamorado.
En cuanto al léxico nos damos cuenta, desde el primer momento, que el campo conceptual que se abre es el de muerte / amor / olvido /... El análisis de los campos léxicos lo confirma plenamente.
Asociado al campo léxico del cuerpo perecedero: cuerpo, ceniza, polvo, ojos, venas, medulas. Para sugerir y significar muerte o de su campo léxico: cerrar, postrera sombra, blanco día, desatar, esotra parte, dejará, ley severa, agua fría, etc. Probablemente pertenece a este campo el quevediano hora. Otra serie de términos apunta a los sentimientos del sujeto que habla: afán ansioso; entre ellos el más abundante el que se refiere a la pasión amorosa: ardía, llama, todo un dios, fuego, ardido, cuidado, enamorado.
Nótese que el poema se construye prácticamente con solo esos términos que hemos ido enumerando: los bloques del cuerpo, la muerte y la pasión. No hemos integrado en esos campos léxicos uno de los términos clave, alma, que se repite estratégicamente (vv. 3 y 9). El otro término que más veces se repite es la adversativa mas (tres veces), con lo que léxicamente todo el soneto queda impregnado de esa resolución contra o a pesar de. Y los pocos verbos que indican el futuro trance (llevare), la voluntad de eternizar el sentimiento (nadar sabe, perder el respeto).
Es importante señalar, en este sentido, el proceso de despersonalización con que se juega, desde los primeros versos (mis / me llevare / esta alma mía / mi llama...), claramente autobiográficos, a la introducción generalizada de la tercera persona en los tercetos, que de ese modo enuncian verdades universales y despersonalizadas, mediante el procedimiento de alejar y despersonalizar a los sujetos alma, venas y medulas.
Los términos clave, subrayados por su colocación en el soneto, son, primero, el que abre y el que agota el poema, cerrar (campo léxico de la muerte) y enamorado (campo léxico del amor), casi como resumen léxico de su contenido. Luego los que inician estrofa: mas (sobre el que descansa todo el eje adversativo del tema, remachado por las adversativas del primer terceto), alma y cuerpo, obviamente dos de los términos clave.
Conclusión: El poema es un claro ejemplo del conceptismo de Quevedo, el significado es ambiguo, confuso y muy cargado de conceptos, con mezcla de influencias clásicas y cristianas. Pero es bellísimo. El significado global es un ejemplo de hipérbole y una especie de rebeldía ante la inexorabilidad de la muerte y la renuncia al amor.
Comentario de poemas. Primero B.
Comentario de poemas. Primero B
De cara a la evaluación oral de la materia, en las próximas sesiones continuaremos exponiendo -leyendo- los comentarios realizados.
Lunes 17 de febrero:
Se expondrán los comentarios elaborados sobre los poemas siguientes:
"Represéntase la grevedad de lo que se vive y cuán nada parece lo que se vivió"
"Amor constante más allá de la muerte"
Lunes 17 de febrero:
Se expondrán los comentarios elaborados sobre los poemas siguientes:
"Represéntase la grevedad de lo que se vive y cuán nada parece lo que se vivió"
"Amor constante más allá de la muerte"
Algunos alumnos leerán los comentarios realizados sobre el poema "Epístola moral a Fabio"
Lunes 24 de febrero:
Algunos alumnos leerán los comentarios realizados a partir de las "Redondillas" de Sor Inés de la Cruz.
Lunes 3 de marzo:
Algunos alumnos leerán los comentarios realizados a partir de los fragmentos obligatorios de la Égloga III de Garcilaso de la Vega. Los comentarios se ordenarán por grupo de estrofas, es decir, un grupo de alumnos comentarán las estrofas 8-10; otro se centrará en las estrofas 25-33 y un el último analizará las estrofas 39-47.
Lunes 24 de febrero:
Algunos alumnos leerán los comentarios realizados a partir de las "Redondillas" de Sor Inés de la Cruz.
Lunes 3 de marzo:
Algunos alumnos leerán los comentarios realizados a partir de los fragmentos obligatorios de la Égloga III de Garcilaso de la Vega. Los comentarios se ordenarán por grupo de estrofas, es decir, un grupo de alumnos comentarán las estrofas 8-10; otro se centrará en las estrofas 25-33 y un el último analizará las estrofas 39-47.
Comentario de poemas. Primero A.
De cara a la evaluación oral de la materia, en las próximas sesiones continuaremos exponiendo -leyendo- los comentarios realizados.
Viernes 14 de febrero:
Se expondrán los comentarios elaborados sobre los dos poemas siguientes:
"Represéntase la grevedad de lo que se vive y cuán nada parece lo que se vivió"
"Amor constante más allá de la muerte"
Viernes 21 de febrero
Algunos alumnos leerán los comentarios realizados sobre el poema "Epístola moral a Fabio"
Viernes 28 de febrero
Algunos alumnos leerán los comentarios realizados a partir de las "Redondillas" de Sor Inés de la Cruz.
Viernes 7 de marzo
Algunos alumnos leerán los comentarios realizados a partir de los fragmentos obligatorios de la Égloga III de Garcilaso de la Vega. Los comentarios se ordenarán por grupo de estrofas, es decir, un grupo de alumnos comentarán las estrofas 8-10; otro se centrará en las estrofas 25-33 y un el último analizará las estrofas 39-47.
Viernes 14 de febrero:
Se expondrán los comentarios elaborados sobre los dos poemas siguientes:
"Represéntase la grevedad de lo que se vive y cuán nada parece lo que se vivió"
"Amor constante más allá de la muerte"
Viernes 21 de febrero
Algunos alumnos leerán los comentarios realizados sobre el poema "Epístola moral a Fabio"
Viernes 28 de febrero
Algunos alumnos leerán los comentarios realizados a partir de las "Redondillas" de Sor Inés de la Cruz.
Viernes 7 de marzo
Algunos alumnos leerán los comentarios realizados a partir de los fragmentos obligatorios de la Égloga III de Garcilaso de la Vega. Los comentarios se ordenarán por grupo de estrofas, es decir, un grupo de alumnos comentarán las estrofas 8-10; otro se centrará en las estrofas 25-33 y un el último analizará las estrofas 39-47.
viernes, 17 de enero de 2014
Trabajo sobre el "Cántico espiritual)
Notas sobre el trabajo.
El trabajo se realiza en hojas en blanco.
Se copian los enunciados.
El análisis y las respuestas deben ser personales. Se penalizarán
los plagios digitales y entre compañeros. Os recomiendo que leáis el poema que aparece en el dossier digital que citaré a continuación porque contiene notas a pie de página para comprender mínimamente la obra: http://www.xtec.cat/~mbelanch/BAT/TEXTOS/textos2.pdf
1. Actividades:
¿ A partir de qué estrofa se produce el encuentro amoroso?
2. Delimita las tres vías del proceso místico que aparecen en esta
composición.
3. Realiza el análisis métrico de la primera y séptima estrofas.
4. Realiza un análisis estilístico de la composición, teniendo en cuenta
que se construye a partir de los oxímoros, antítesis, paradojas, anáforas,
metáforas, apóstrofes, exclamaciones, apóstrofes, preguntas retóricas, metáforas
y enumeraciones, etc. Relaciona el uso de estas figuras estilísticas con la
literatura mística, que debe expresar con palabras una realidad –la unión
mística- difícilmente explicable.
5. Determina en qué momento de la composición aparece el tópico del “locus
amoenus”. Este tópico es habitual en la poesía mística.
6. ¿A qué género y subgénero poéticos pertenecen esta composición?
7. Justifica brevemente por qué el Cántico
espiritual es un poema místico que parte de la alegoría que asimila a Dios
con el Amado y al alma con la Amada.
Para la realización del trabajo puedes consultar el libro de
texto, el enlace siguiente http://www.xtec.cat/~mbelanch/BAT/TEXTOS/textos2.pdf
y el texto que te reproducimos a continuación:
SAN JUAN DE
LA CRUZ
La literatura mística:
1. La literatura mística
intenta describir el don que Dios concede a algunas almas de fundirse con ellas
y llenarlas con su amor. El proceso místico atraviesa tres vías: la purgativa,
la iluminativa y la unitiva. Relacione estos conceptos con el proceso que
describen:
Vía
|
Proceso
|
||
1
|
Purgativa
|
a
|
Unión entre
el alma y Dios.
|
2
|
Iluminativa
|
b
|
El alma se
somete a Dios y recibe una sabiduría especial que la alumbra.
|
3
|
Unitiva
|
c
|
El hombre
se libera del pecado mediante la penitencia y práctica de la virtud.
|
Vida y obra de San Juan de la Cruz
Biografía:
(Juan de Yepes Álvarez;
Fontiveros (Ávila), España, 1542-Úbeda, id., 1591)
Poeta y religioso español. Nacido
en el seno de una familia hidalga empobrecida, empezó a trabajar muy joven en
un hospital y recibió su formación intelectual en el colegio jesuita de Medina
del Campo. En 1564 comenzó a estudiar artes y filosofía en la Universidad de
Salamanca, donde conoció, en 1567, a santa Teresa de Jesús, con quien acordó
fundar dos nuevas órdenes de carmelitas. Su orden reformada de carmelitas
descalzos tropezó con la abierta hostilidad de los carmelitas calzados, a pesar
de lo cual logró desempeñar varios cargos. Tras enseñar en un colegio de
novicios de Mancera, fundó el colegio de Alcalá de Henares. Más adelante se
convirtió en el confesor del monasterio de santa Teresa.
En 1577 prosperaron las intrigas de los carmelitas calzados y fue encarcelado en un convento de Toledo durante ocho meses. Tras fugarse, buscó refugio en Almodóvar. Pasó el resto de su vida en Andalucía, donde llegó a ser vicario provincial. En 1591 volvió a caer en desgracia y fue depuesto de todos sus cargos religiosos, por lo que se planteó emigrar a América, proyecto que frustró su prematuro óbito. Canonizado en 1726, fue proclamado Doctor de la Iglesia en 1926.
Obra:
Aunque los versos que de él se conservan son escasos y no fueron publicados hasta después de su muerte, se le considera como uno de los mayores poetas españoles de la época y como el máximo exponente de la poesía mística. Noche oscura, Cántico espiritual y Llama de amor viva son sus tres obras poéticas capitales, a las cuales corresponden varias obras en prosa que les sirven de corolario explicativo, dado el hermetismo simbólico de su poesía: Subida al monte Carmelo, Noche oscura del alma, Llama de amor viva (las tres reunidas en el volumen Obras espirituales que encaminan a un alma a la unión perfecta con Dios) y Cántico espiritual.
Aunque los versos que de él se conservan son escasos y no fueron publicados hasta después de su muerte, se le considera como uno de los mayores poetas españoles de la época y como el máximo exponente de la poesía mística. Noche oscura, Cántico espiritual y Llama de amor viva son sus tres obras poéticas capitales, a las cuales corresponden varias obras en prosa que les sirven de corolario explicativo, dado el hermetismo simbólico de su poesía: Subida al monte Carmelo, Noche oscura del alma, Llama de amor viva (las tres reunidas en el volumen Obras espirituales que encaminan a un alma a la unión perfecta con Dios) y Cántico espiritual.
Influencias:
Combinando la antigua simbología
del Cantar de
los cantares con las fórmulas propias del
petrarquismo, produjo una rica literatura mística, que hunde sus raíces en la
teología tomista y en los místicos medievales alemanes y flamencos. Su
producción refleja una amplia formación religiosa, aunque deja traslucir la influencia
del cancionero tradicional del siglo XVI, sobre todo en el uso del amor profano
(las figuras del amante y de la amada) para simbolizar y representar el
sentimiento místico del amor divino. La estrofa más empleada en sus poemas es
la lira, aunque demuestra igual soltura en el uso del romance octosílabo.
Toda su doctrina gira en torno al símbolo de la «noche oscura», imagen que ya era usada en la literatura mística, pero a la que él dio una forma nueva y original. La noche, al borrar los límites de las cosas, le sugiere, en efecto, lo eterno, y de esa manera pasa a simbolizar la negación activa del alma a lo sensible, el absoluto vacío espiritual. Noche oscura llama también san Juan a las «terribles pruebas que Dios envía al hombre para purificarlo»; ateniéndose a este último significado, habla de una noche del sentido y de una noche del espíritu, situadas, respectivamente, al fin de la vía purgativa y de la iluminativa, tras las cuales vendría la vía unitiva, aspiración última del alma atormentada por la distancia que la separa de Dios, y realización de su deseo de fusión total con Él. Antes de acceder a la experiencia mística de unión con Dios, el alma experimenta una desoladora sensación de soledad y abandono, acompañada de terribles tentaciones que, si consigue vencer, dejan paso a una nueva luz, pues «Dios no deja vacío sin llenar».
Rasgos
estilísticos:
San Juan utiliza determinados
recursos estilísticos con una profusión y madurez poco frecuentes, dando un
nuevo y más profundo sentido a las expresiones paradójicas («vivo sin vivir en
mí», «cautiverio suave») y las exclamaciones estremecedoras («¡Oh, llama de
amor viva!») habituales en los cancioneros. Lo que mejor define su poesía es su
extraordinaria intensidad expresiva, gracias a la perfecta adecuación y el
equilibrio de cada una de sus imágenes. A ello contribuye asimismo su tendencia
a abandonar el registro discursivo y eliminar nexos neutros carentes de valor
estético para buscar una yuxtaposición constante de elementos poéticos de gran
plasticidad.
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